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Mira cuáles son las características que un líder debe tener y lo que necesitas para convertirte en uno.

La búsqueda por autonomía es común a un número cada vez mayor de personas que, en gran parte de los casos, no se contentan o se identifican con las formas tradicionales de trabajo.

Sin embargo, a diferencia de lo que muchos pueden creer, ser el propio jefe no significa tener menos responsabilidades o más facilidades en el control financiero. La verdad es que el emprendimiento requiere tanto compromiso como posibilidades de recompensa.

Emprender exige, antes que nada, dedicación y percepción nítida de que más que una alternativa de fuente de ingresos, emprender es un estilo de vida.

En ese sentido, una cosa tiene que estar bastante clara para quien decide ser su propio jefe: más que la postura de un jefe (sea propio o de un grupo de personas), se necesita desarrollar la postura de un líder.

Pero ¿sabes lo que realmente significa ser un líder?

Se trata de un papel similar al de un jefe, pero con diferencias fundamentales. La primera diferencia entre un jefe y un líder es que, mientras que el primero tiene sólo autoridad, el segundo va más allá, inspira y estimula el compromiso con el trabajo producido.

Teniendo esto como premisa, ya se puede deducir cómo los dos papeles se diferencian- y es sobre eso que hablaremos en este artículo.

¡Descúbrelo ahora!

¿Qué es un líder?

El líder es, literalmente, quien dirige un grupo de personas, ya sea en el contexto profesional o personal.

Pero, ¿qué significa esto realmente?

Bueno, un líder es alguien que tiene la capacidad de administrar personas y equipos, además de inspirarlos para lograr objetivos comunes.

En otras palabras, podemos decir que un líder puede comunicarse con personas de las más diferentes personalidades, haciendo que todo el equipo permanezca enfocado en lograr un solo objetivo.

Además, cuando hablamos de liderazgo, se nos vienen a la mente algunas características básicas que todo buen líder debe tener en cuenta, como habilidades de comunicación, visión estratégica, adaptación, disciplina, capacidad de relacionarse, entre otras.

¿Qué hace a un buen líder?

Sin embargo, tener una posición de liderazgo no convierte a nadie en un líder. De hecho, todos conocen a un gerente o coordinador que no ejerce el liderazgo de la mejor manera.

Entonces, ¿qué hace a un buen líder? ¿Qué lo distingue de otros profesionales?

La figura de un líder tiene, por supuesto, un peso muy grande, transmitiendo respeto y, en algunos casos, miedo a otras personas.

Sin embargo, un buen líder es aquella persona que puede transformar este sentimiento en admiración e inspiración. Él o ella nunca cumple su función para ser temido u oprimir a los demás.

Este perfil de liderazgo autoritario ha perdido su popularidad en los últimos años, dando lugar a una figura que busca agregar y motivar a los equipos, haciendo que todos trabajen juntos para lograr el éxito de la compañía.

Esto garantiza una mayor calidad de vida en el entorno laboral, aumenta la motivación de los empleados y, en consecuencia, la productividad general del equipo.

Y no pienses que solo aquellos en la parte superior de la jerarquía corporativa pueden liderar. Incluso en un grupo de empleados en el mismo nivel jerárquico, podemos ver a alguien destacándose como líder, motivando, liderando e inspirando a otros.

Pero, para ello, es necesario que la persona tenga las características de un líder. ¿Sabes cuáles son? Esto es lo que veremos a continuación.

¿Cuáles son las características de un líder?

Como explicamos, para ejercer el liderazgo de una manera saludable, es necesario tener un cierto perfil. ¡Sigue en la lectura y descubre a continuación 8 características de un líder ejemplar!

1. Apertura a lo nuevo

No se puede hablar de emprendedorismo sin hablar de innovación, ¿no es verdad?

Puede parecer básico, pero la receptividad a ideas nuevas y soluciones alternativas es primordial para que alguien sea un buen líder – y eso es más difícil de lo que puede parecer en la teoría.

Las nuevas ideas representan riesgos, en casi la totalidad de las veces. Algunos riesgos son altos, otros irrisorios, pero de cualquier forma, son esencialmente riesgos.

Por lo tanto, estar abierto a nuevas ideas significa también tener coraje para enfrentar lo desconocido y, muchas veces, lo imprevisible.

Pero, como ya empezamos hablando, tener ideas innovadoras es prácticamente un requisito para quien desea emprender. Pero no te preocupes: innovar no significa, necesariamente, crear algo totalmente nuevo o descubrir un mercado inédito a ser explorado.

La innovación también está en los detalles: en la mejora de un proceso, en una forma creativa y diferente de hacer publicidad, etc.

Lo importante es siempre buscar y explorar nuevas formas de mejorar un trabajo o producto, lo que representa una de las características de un líder ejemplar.

2. Equilibrio emocional

Lidiar con las adversidades cotidianas con inteligencia emocional es probablemente uno de los mayores retos para cualquier individuo.

Para quien decide emprender, esa es una necesidad aún más evidente. Al final, cuando el responsable de tu desarrollo profesional eres, unica y exclusivamente, tu mismo, tener equilibrio emocional es aún más importante.

Por eso, la inteligencia emocional es una de las características de un líder que se espera en todo emprendedor. Y eso supone lograr mantener el foco incluso en días de estrés, desánimo, tristeza y cansancio.

Para que estas variaciones de humor no perjudiquen tu trabajo, debes cuidar siempre de tu salud (física y mental), separando un tiempo para el descanso, ocio y actividades que te hagan bien. 

(Aquí en el blog, tenemos un post completo sobre la automotivación. No dejes de verlo también).

Es importante tener conciencia de que todos estamos sujetos a problemas e imprevistos que pueden afectar nuestro estado emocional.

Sin embargo, como el trabajo de un líder suele influir en un número considerable de personas, lo ideal es que él aprenda a reconocer sus cambios emocionales y no permita que ellas perjudiquen el lado profesional.

3. Autoconocimiento

Conocerse a sí mismo es el primer paso para un buen líder. Al final, la primera persona debe guiar y orientarse es a sí mismo para que, de ese modo, se convierta en un modelo a ser seguido por los demás.

El autoconocimiento presupone reflejar y conocer sus propios límites, saber comunicarse cuando algo huye a lo esperado, saber decir no y también admitir cuando algún pedido o dinámica en tu rutina agrede tus límites.

Por eso, haz ejercicios diarios y reflexiona para lograr conocerte mejor.

4. Inteligencia interpersonal

El tacto social es otro factor indispensable para que alguien sea un buen líder. Tener tacto social significa lograr establecer un buen diálogo con diferentes tipos de persona, entender el mejor momento para ser firme y el de ser amigable, por ejemplo.

A continuación, hablaremos sobre algunas características de un líder ejemplar relacionadas con habilidades interpersonales que son de extremadamente valiosas. Mira aquí:

a) Saber escuchar

Ser un buen líder es saber que nadie trabaja completamente solo y que, de un modo u otro, dependes de otras personas para desarrollar un buen trabajo.

En algunos casos, los demás serán solo tus compañeros de trabajo, o incluso tus clientes, existiendo aún la posibilidad de tenerlos a los dos como alternativas.

En cualquier caso, es esencial saber que tus conclusiones e ideas no son verdades universales y que es muy importante saber escuchar lo que otros tienen que decir (con consideración y respeto).

Esto se debe a que los líderes que escuchan a otras personas contribuyen a un ambiente de trabajo más integrado, armónico y cohesivo, lo que afecta directa y positivamente el compromiso, la productividad y, naturalmente, los resultados globales.

Esta postura receptiva es fundamental para la construcción de un liderazgo sano e inspirador.

b) Saber expresarse

De la misma forma que saber escuchar afecta directamente en la autoridad que un líder tiene sobre su equipo, es fundamental lograr expresarse de manera objetiva y clara.

Muchas veces, la forma como un tema es abordado es tan importante (o más) que lo que se dice.

Para la neurolingüística, en la comunicación, una de las premisas básicas es que la responsabilidad de la interlocución es siempre del comunicador y no del oyente, o sea: para que la comunicación se establezca con éxito, la persona que comunica deberá enfocarse en la claridad de lo que transmite. 

Y comunicarse bien implica mucho más que una buena elección de palabras y una buena oratoria, implica también elegir el tono y el momento adecuado para hablar, una de las características que un líder no puede olvidar jamás.

c) Proporcionar feedbacks

Para la construcción de una rutina profesional sana, es necesario que todos los involucrados en la ejecución de una tarea tengan una noción clara de la calidad del trabajo que están desarrollando. En este sentido, es esencial que un buen líder construya una  cultura de feedbacks en el lugar de trabajo.

Sin un feedback resaltando los puntos fuertes y señalando los puntos débiles, el profesional no tendrá parámetros sólidos sobre cómo mejorar su propio trabajo – y es responsabilidad del líder el ofrecimiento de esos feedbacks.

Los comentarios bien comunicados son siempre potencialmente constructivos. Los positivos funcionan como una motivación extra para el profesional elogiado, mientras que las críticas funcionan como un cuadro que revela lo que debe ser remodelado o lapidado.

Es importante resaltar que los feedback (especialmente los negativos) deben ser ofrecidos individualmente. Después de todo, corregir a un empleado delante de sus colegas es descortés y nada constructivo.

Recuerda que, al ofrecer una retroalimentación, la claridad y la transparencia son requisitos previos básicos.

d) Establece metas bien definidas

Para alcanzar cualquier objetivo ambicioso, es necesario establecer metas claras que definan el paso a paso hasta el alcance del objetivo final. El establecimiento de metas funciona como una especie de guión que ayuda a un equipo a mantener el foco.

Por lo tanto, fijar metas bien definidas es más que un diferencial de un buen líder, es una característica indispensable que debes desarrollar.

La definición de metas no necesita ser expresada necesariamente en cifras (como ganancias, rendimientos, etc.), pero debe ser preferiblemente mensurable.

(¿Quieres saber más? Lee nuestro post sobre cómo establecer metas para tu negocio).

e) Seriedad y profesionalismo

El profesionalismo implica mucho más que una postura seria en el ambiente de trabajo. Se refiere a nuestra capacidad de administrar diferentes factores de tal manera que éstos no comprometan el trabajo realizado, tales como: humor, satisfacción, tolerancia con lo que puede no ser agradable (como tener horarios y plazos rígidos, relación con colegas, retorno financiero, etc.), entre otros.

Ser profesional significa también tener una ética personal y profesional bien definida. Saber tomar decisiones correctas incluso cuando no nos son personalmente ventajosas (y en algunos casos incluso desventajosas), saber respetar diferencias y lidiar con adversidades sin perder la compostura son características fundamentales.

Un buen líder es siempre un ejemplo de profesionalismo. Al final, el liderazgo por sí solo debe ser inspirador y, por lo tanto, su modo de actuar debe ser admirado y al mismo tiempo debe inspirar a todos aquellos que trabajan contigo.

5.  Actúa como un ejemplo

El objetivo de todo liderazgo es hacer que su equipo trabaje de manera más efectiva, logrando las metas y objetivos esperados.

Pero antes de exigir esto a los demás, el mismo líder debe hacerlo antes, dando ejemplo a los demás.

En este sentido, una de las características de un líder es actuar como él espera que los otros actúen, dedicándose a las tareas y obligaciones del trabajo y corrigiendo sus propios errores.

Además de mejorar su propio rendimiento, el líder también se convierte en una inspiración para todos los que lo rodean.

6. Saber tomar decisiones

Uno de los mayores desafíos en el mundo corporativo es saber cómo evaluar el entorno y sus variables para que, a partir de ahí, tomar las decisiones más apropiadas. Esto garantiza el éxito de una empresa y la calidad del entorno de trabajo.

En este sentido, una característica que no puede faltar en un buen líder es saber decidir correctamente. Y no estamos hablando simplemente de “apagar incendios”, actuando solo con medidas paliativas.

Los buenos líderes pueden identificar cuándo deben tomarse medidas para evitar que problemas o consecuencias negativas perjudiquen a todos los involucrados.

7. Adaptabilidad

Cualquiera que esté atrapado en las formas tradicionales de actuar y pensar corre el riesgo de perder grandes oportunidades e incluso tener problemas para resolver problemas y tomar decisiones.

Esto se vuelve aún más grave en el contexto en el que vivimos, con un mundo dinámico e hiperconectado y donde la información y los descubrimientos fluyen en un abrir y cerrar de ojos.

En este sentido, saber adaptarse a estos cambios es una de las características más importantes de un líder y uno de los pilares de la innovación.

Esta versatilidad asegura que el emprendedor siempre estará al tanto de lo que es más eficiente y moderno en su nicho, además de permitirle tomar decisiones frente a problemas y desafíos mucho más fácilmente.

8. Sed de conocimiento

Una de las características de un líder es tener sed de conocimiento, ser curioso, dedicado y estar siempre en busca de nuevos aprendizajes.

¡Pero calma! Esto no significa que necesitas entender la literatura clásica o las teorías físicas para ser un buen líder.

La sed de conocimiento, en ese caso, se refiere al conocimiento relacionado a tu área de actuación.

Si trabajas con el mercado online, por ejemplo, es de suma importancia que estés siempre leyendo e investigando sobre las tendencias del área, cuáles son las novedades y soluciones tecnológicas más importantes del momento, etc. 

(Sugerencia extra: utiliza Google Trends para tener más ideas sobre este mercado).

La regla es simple: o te mantienes en movimiento o te lleva la corriente (de la mismidad y la mediocridad).

Fíjate que los más notables emprendedores son aquellos que huyen del sentido común y revolucionan sus nichos de mercado com nuevas miradas creativas. Como lo hicieron: Steve Jobs con el Iphone, Reed Hastings con Netflix, Mark Zuckeberg con Facebook, Bill Gates con Microsoft, Fred Smith con FedEx, entre otros.

Para sobresalir, hay que diferenciarse. Por lo tanto, estudia, investiga y dedícate.

Y entonces, ¿te gustaría aprender un poco más sobre emprendimiento y conocer las características de un líder ejemplar? No dejes de ver nuestro post sobre cómo ser un emprendedor exitoso.

Este post se publicó originalmente en febrero de 2018,escrito por Barbara Santos, y se actualizó para contener información más precisa y completa.